POR QUÉ DEL CAMBIO DE MICHAEL JACKSON CHISTE DE HUMORISTECH SIN CIA Cuenta la leyenda que un día que no tenía presentación, el pequeño Michael jugaba con Ben (su rata). La rata se metió en el cuarto de su mamá y él tras ella (tras la rata). Jugando, Michael encontró un polvo blanco (no, de esos no, era talco), empezó a echárselo en la cara y se dio cuenta que era lo que él quería ser. Y se blanqueó todo. Cuando salió al pasillo, su mamá lo vio y le dijo que por qué tenía la cara así. Él le dijo: No quiero ser ya más negro, quiero ser blanco! Y la mamá le voló una pescozada. Corrió y encontró a su padre; la misma escena y otro pescozón; luego a sus hermanos y hermanas y se repetía lo mismo, lo agredían. La última en darle su tanganazao, fue la Toya, que lo sacó de la casa y le conminó a quitarse el talco. En ese instante Michael pronunció estas sagradas palabras: ¡NO HACE NI 5 MINUTOS QUE SOY BLANCO, Y YA LE TENGO TREMENDA ARRECHERA A ESTOS PIAZO E' NEGROS!